(insertat en: http://blog.jordisevilla.org/2009-09-14/el-mundo-ha-de-cambiar-de-base-publicado-en-mercados-de-el-mundo/)
Homeopatía, querido Jordi.Mi muy estimado compañero cibernauta, finalizas tu artículo con una sentencia aparentemente salomónica “el mundo no va a cambiar de base. Aunque debiera.”
Y al igual que con el IPC, se tomó de base un año determinado, aquí lo que no tenemos definido es el momento o escenario en que debemos o podemos situarnos ante el declive de la cultura occidental, y el apogeo de la oriental.

El epicentro del terremoto se situó entre la pérfida Albión, y sus descendientes de las antiguas colonias. El tsunami que originó, ha devastado todo el continente europeo, y por extensión también a todas las economías relacionadas con el mundo occidental.
Los tambores de guerra que avisan de la caída del ‘Dólar’ como (di-)Visa internacional, su devaluación, es el canto de sirena que nos advierte de un nuevo rumbo en el equilibrio y predominio mundial.
Incluso China, que se apuntó recientemente al sistema capitalista (adaptado), va a sentir los embates de una minoración de sus exportaciones; pero este resfriado en su zona de influencia, se va a curar con unas jornadas de descanso, hasta que sus defensas internas (mercado interior) refuercen el balance de las cuentas de sus empresas y economías.En según que situación, el haber permanecido en economías autárquicas puede resultar un bálsamo o vacuna contra la gripe Financiera.
A modo de sistema alternativo curativo-medicinal, la ‘homeopatía’ consiste si no me equi
voco en administrar pequeñas dosis de un patógeno, para así el cuerpo humano desarrollar mecanismos y/o defensas contra este agresor, y en caso de ser más virulento el ataque, tener desarrolladas las defensas para combatirlo. De ello Rasputín era un gran conocedor. Y tal vez también su paisano Putin. 
Reinterpretar lo que se ve sin desmerecer lo que existe. Pero esta vez mirando desde los ojos situados desde el Himalaya.
Europa ya hace mucho que se deshizo de todo su patrimonio empresarial del sector público, y atendido las reglas fijadas, dudo mucho que sea posible su recuperación. Por lo tanto deberemos esforzarnos en reinterpretar nuestro futuro, desde la asunción del protagonismo oriental a nivel mundial, y la pérdida de la oportunidad de abanderar una revolución silenciosa, si no somos capaces de actuar coordinada y firmemente a través de las instituciones que tenemos en la actualidad, dejando de un lado las batallas estériles, y ahondando en decisiones de calado, que puedan llegar a condicionar incluso, por el efecto de la inercia y de
las sinergias, a economías más alejadas geográficamente, para contrarrestar las grandes olas que se avecinan.p.d.: me alegra que mantengas abierta esta pequeña puerta al debate y la aportación de ideas.
Des de Xàbia
Max














































