
Si el padre no responde al grito de dolor del hijo, y tampoco puede hacer nada por él, entonces … ¿Qué hacer?
No sirve, en efecto, aquello de ‘ya te lo dije’, o ‘se veía venir’. Ya no estamos en ese escenario.
Se pudo haber aprovechado mejor ‘Zurbano’, o simplemente, ¡aprovecharlo!.
Un líder débil en la oposición, y un líder tocado en el gobierno, no son el mejor de los escenarios. Pero no olvidemos, que a pesar de la tendencia ‘presidencialista’ que arrastra la mentalidad americana, y la falacia del ‘salvador’. Nadie va a venir a salvarnos; o si lo prefieres, más claro: ¡sólo tú puedes salvarte!
Al común de los mortales, lo que les hace falta es una luz al final del camino, que les oriente en este duro camino hacia la salida del túnel de la crisis sistémica.
Un amigo y compañero de estudios (Picazo), me apuntaba hace algunas décadas, que cuando tomó el timón de una ‘cooperativa’ salida de un concurso de acreedores, les planteó a los trabajadores No cobrar mas que un 50 % del salario durante algunos meses, hasta ver reequilibrado el balance. O pasar casi del aire, o pasar a engrosar las colas del paro.
Primero, tuvieron que asumir
Creyeron en ellos mismos, sufrieron, se sacrificaron, y salieron adelante. Garantizaron y consolidaron unos puestos de trabajo en un sector en plena ebullición de cierres patronales.
Parece que a río revuelto se quieren aplastar derechos y garantías sociales. Y seguimos con la paja en el ojo ajeno.
Es muy ilustrador la situación del máximo representante de
Si yo adelgazo, ponte tu a régimen.
Y es que da ganas de decir, muy educadamente… ¡Usted primero! (que yo ya tengo un pie fuera).
O como decía la ‘mula sabia’ de Llach: ¡corre tú, que a mí igual me van a cargar el lomo!.