(insertat en: http://blog.jordisevilla.org/2009-04-19/encuentros-en-la-segunda-fase-publicado-en-mercados-de-el-mundo/) El dicho de
‘para hacer este viaje, sobraban alforjas’… puede parecer ilustrativo para algunos del vaivén político reciente. Sin embargo, como diría algún patricio romano, no es lo mismo tener la ‘
potestas’, que disponer además de la ‘
autoritas’.
El Gobierno es político, y la Administración, se supone, no debe de serlo. Pero …
¿cuántos empleados públicos se dedican periódicamente a ejercer de políticos, y viceversa?
Y es que
‘al César, lo que es del César’; para bien o para mal, el mejor tecnócrata posible, necesita en según qué momentos, del respaldo e iniciativa políticas que refrenden sus decisiones, y sus posiciones. Lo contario, sería como jugar al futbol con delantera, pero sin ningún defensa. O para que se entienda, con otro ejemplo más bélico: se produce la fractura de la línea de vanguardia, con la retaguardia, y ello deriva en la falta de comunicación y suministros entre ambos frentes.
Reconociendo que una persona tenga razón.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que se plantea por primera vez la opinión, y esta pasa a hacerse propia por el interlocutor? ¿Maduración? ¿Maceración? …
caer del burro, en otras palabras.
El político de ra

za no quiere que se le de la razón, lo que quiere es poder alcanzarla en su momento justo. Y si esto no es posible, traer al adversario o contrincante, a su vera, para hacerle vencer las rodillas, ante el
capote y la espada, para salir él, triunfante del ruedo.
Aquí el ‘
respetable’ somos
tod@s l@s ciudadan@s que vivimos y palpamos la realidad de la calle, los que valoramos la
faena del diestro, y de su
cuadrilla. Si no gusta, o no convence, se le sacan los pañuelos, y se arrojan las colchonetas. Pero si convence su esfuerzo, y el
mercado/toro responde adecuadamente, entonces esos mismos pañuelos son de

agradecimiento, y se dirigen al
Presidente de la plaza para que otorgue los trofeos, y/o se indulte al
toro.
En esta corrida, el
toro es de la
maestranza de las entidades financieras y las empresas constructoras. Y el ‘
maestro’ ha cambiado al
picador y banderillero, para que le faciliten la
faena, y domen al ‘
bicho’.
La diferencia
en este escenario, es que
no existe ruedo que
separe al respetable, del toro, y de éste, a los transeúntes de allende el ‘
albero’. Todos estamos en el terreno de lo afectable, y de lo sufrible, de los gritos, de los tropiezos, de las embestidas, de la algarabía, de la estampida humana que se desplaza de un lado a otro sin control. La
internacionalización se agrava por el mal estado del ‘
albero inmobiliario’. Y tal vez, sólo tal vez,
la respuesta esté en el viento. (
energías sostenibles, sueños e ideas, innovación, estudio, investigación, intangibles que ofrezcan un sobre-valor añadido a nuestra riqueza propia).