(insertat en: https://www.blogger.com/comment.g?blogID=34392934&postID=7149393541947910108&page=0) Crisis global, síntomas globales, soluciones ajustadas y dosificadas a la idiosincrasia local o regional.
Se plantean más de un ajuste:
- el que proviene de la crisis sistémica global y,
- el que proviene de la economía regional o local.
No debemos confundir nabos con rábanos. Efectivamente durante más de un decenio, nuestras empresas, crearon divisiones inmobiliarias, que descapitalizaron, no solo económicamente, sino también de recursos humanos, e investigadores, de lo que debía de haber sido, la actividad principal de estas empresas.
Descuidaron lo propio, para aventurarse en la ciénaga del cemento, y del ladrillo. El espejismo del beneficio rápido, embriagó a muchos directivos y empresarios.
Se premió, a los jefes comerciales e inmobiliarios, y se defenestró a los responsables de administración, de recursos humanos, de I+D+i, a todos los que no generaban riqueza a corto plazo. Y como los árboles que
crecen sin forjar sus raíces en el suelo, sino alimentados artificialmente; creció su tronco, creció su copa, y cuando menos lo esperaban, les sacudió el viento, y se precipitaron sin poder aguantar los envites, y la falta de anclaje.
Las políticas, no dejan de ser estímulos para la conducta de los sectores productivos. Son los sectores creadores de riqueza quienes deben creerse que son capaces de emprender el camino de la recuperación y el crecimiento. Y para ello, necesitan ser oídos, ser escuchados, ser apoyados. El cómo, además de las formas (diálogo y concertación social, mesas de innovación y tecnología), es importante el fondo (apoyo a la internacionalización, apoyo a la financiación para la adquisición de tecnología, tutelaje gubernativo en la apertura de relaciones con terceros países para la creación de joint-venture, etc…).
No actuar como la ‘gallineta’ de Llach :”riu, riu, i res no diu …”.
Esta mañana, le comentaba a Jordi Sevilla (en su blog), la importancia de ser activos y pro-
activos, y de animar a subirse al carro. Nuestros valores y nuestra salvación vendrán de dentro de casa, o no vendrá. Y ya dice el refrán … el que espera, desespera. Andemos de momento, que andando se hace camino, el rumbo siempre estaremos a tiempo de corregirlo, si mantenemos al menos la inercia del cambio, la inercia de la innovación, la inercia del trabajo. No podemos desperdiciar como hemos hecho durante decenas de años infinidad de recursos humanos, que se han varado en la desilusión y el conformismo, por no poder desarrollarse en la actividad que deseaban, infra-utilizándolos, y abocándolos a una realidad gris. Y hablo con conocimiento de causa: primero porque no tienes la mili, después porque tampoco la prestación social, y más tarde, porque estábamos sumidos en otra crisis cíclica del capitalismo.
Se plantean más de un ajuste:

- el que proviene de la crisis sistémica global y,
- el que proviene de la economía regional o local.
No debemos confundir nabos con rábanos. Efectivamente durante más de un decenio, nuestras empresas, crearon divisiones inmobiliarias, que descapitalizaron, no solo económicamente, sino también de recursos humanos, e investigadores, de lo que debía de haber sido, la actividad principal de estas empresas.
Descuidaron lo propio, para aventurarse en la ciénaga del cemento, y del ladrillo. El espejismo del beneficio rápido, embriagó a muchos directivos y empresarios.
Se premió, a los jefes comerciales e inmobiliarios, y se defenestró a los responsables de administración, de recursos humanos, de I+D+i, a todos los que no generaban riqueza a corto plazo. Y como los árboles que

Las políticas, no dejan de ser estímulos para la conducta de los sectores productivos. Son los sectores creadores de riqueza quienes deben creerse que son capaces de emprender el camino de la recuperación y el crecimiento. Y para ello, necesitan ser oídos, ser escuchados, ser apoyados. El cómo, además de las formas (diálogo y concertación social, mesas de innovación y tecnología), es importante el fondo (apoyo a la internacionalización, apoyo a la financiación para la adquisición de tecnología, tutelaje gubernativo en la apertura de relaciones con terceros países para la creación de joint-venture, etc…).
No actuar como la ‘gallineta’ de Llach :”riu, riu, i res no diu …”.
Esta mañana, le comentaba a Jordi Sevilla (en su blog), la importancia de ser activos y pro-

Un abrazo a tod@s.