
¿A alguien le suenan los juegos a tres bandas con las Bahamas y otros ‘pf’, ocurridos en el affaire IVEX? ¿Y de las minutas cobradas por Don Julio Iglesias, en algún acto de campaña y/o político de la Administración Pública Valenciana? ¿Alguna Administración Local, Autonómica y/o Estatal se ha servido de estas herramientas financieras para pongamos por caso, cerrar algún contrato sustancioso con alguna Administración? ¿AVE, Siemens, Telefónica, F-1, Copa del América, …? ¿Además del ‘pesebrismo’ cuanto dinero se ha ido perdiendo por el camino de los ‘grandes contratos’, y/o ’grandes eventos’, etc…?
Aunque legalmente no sea ilícito, al menos políticamente si es reprobable. Y si se evita tributar y ayudar solidariamente al sostenimiento del sistema tributario, fiscal y social, entonces tal vez, digo, tal vez, nos hayamos equivocado al no actuar sobre ellos.
Ahora que tod@s seguimos a la ‘roja’, ¿por qué permitimos que ningún deportista utilice nuestros colores, si fiscalmente no participa como uno más en el torneo de la vida?
¡El movimiento se demuestra andando!
Y si hablamos de ‘falsos patriotas’ nada mejor que mirar para dónde tienen las grandes fortunas colocados sus depósitos e inversiones, (sicav, Andorra, Liechtenstein, y si me apuran, hasta Ciudad del Vaticano, o Gibraltar), eso sí, sin salir de Europa, pero sin entrar en ella.
Europa es y debe ser. Actuar y no solo contemplar. Ejercer liderato y no practicar el seguidismo. Ser consecuente con su pasado histórico, y ser más madura a la hora de practicar la vertebración entre sus ciudadan@s.
Todavía existen muchas diferencias entre sus territorios, y al igual que somos diferentes con el otro para practicar la igualdad; el cambio adaptando a la idiosincrasia de cada zona es bueno, y puede ser un buen apelmazante de todos sus componentes.
En toda decisión conjunta, debe existir un margen de juego, un margen entre las piezas o un lubricante entre quienes componemos cada parte de este todo, para que no chirríe el vehículo, para que una rueda no se frene y lastre y desequilibre con su defecto de tracción, al conjunto de la Unión.
Europa debe dotarse de su particular EPS o control de dirección, a la vez que disponer de un ABS que no frene de golpe bloqueando las ruedas, sino que permita progresiones en sus movimientos en ambas direcciones, y hacia ambos lados del mercado (creciente y decreciente, potenciando el consumo, y reduciéndolo cuneado proceda). Además contamos con los mejores ingenieros y los mejores pilotos. Solo debemos ¡darle un margen de confianza y apoyo!.
Si cuando el vehículo pierde el control, atacamos al conductor, al mecánico, y al instructor, o al guía o copiloto, flaco favor nos hacemos.
Pero no olvidemos perseguir y sancionar a quienes deliberadamente encharcan con aceite y lubricante la calzada, o cambian a sabiendas el peralte de la curva, y juegan con nuestro futuro y nuestras vidas (no olvidamos a quienes se enriquecieron eliminando parte del asfalto de la carretera, y lo cambiaron por mayores beneficios, coches de lujo, o cuentas numeradas donde ya sabemos ‘pf’).
Lo dicho. El movimiento se demuestra andando.