
Coincido con ‘agua’ y con ‘carolus’, en que para bien o para mal, lo que las líneas editoriales quieren, es lo que aparece en los medios; y es lo que se transmite a la ciudadanía. Aquello de la realidad publicada …
Ahora bien, y siguiendo el instinto y los recuerdos, abriendo los oídos, y escrutando en la memoria, ¿qué es lo que influye en la opción del voto, o en la valoración que de los partidos y sus líderes tienen los ciudadanos, cuando se acercan a las urnas?
Ese momento frío o cálido de echar en la urna el voto (no en saco roto), de dejarse llevar por la tendencia de la mayoría, del voto útil, de la rebelión contra los gobernantes, o de asunción de la capitan
ía y el rumbo marcado, se resume en …”lo que me pide el cuerpo”.
Siempre he mantenido que todos los ciudadanos con derecho a voto, deberían ejercerlo, aunque fuese en blanco. El voto en blanco, pasa a ser una opción y un mensaje, cuando de facto se rechaza la política seguida por nuestros gobernantes, sean los del Estado, los de la Comunidad Autónoma, las Europeas (junio 2009), o las Locales. Así podríamos relativizar la famosa ‘representación’ que algunos se subrogan para sí, amordazando la voz de alrededor de entre un 35 a 45 % de la población mayor de edad.
En procesos electorales anteriores, se movilizó la ciudadanía, y cayeron muchos pronósticos. Hoy la situación económica es muy delicada para las familias. Y eso implica una media de 2 a 3 votos, por hogar. Votos que pueden ser de soporte y apoyo a las políticas seguidas, o de rechazo a quienes han decidido por ellos (o contra ellos), durante unos años.
La ‘Democracia’ tiene estas cosas. Son el colmo de la temporalidad y de la flexibilidad en el empleo. Si no lo haces bien, o no nos gustas, pues …. ¡puerta! . Que de lo malo, lo menos malo; pues veremos cuantos votos en blanco se pronuncian.
Personalmente, les pediría a los votantes, que leyesen un poco más y com
parasen los cuadros económicos de la prensa salmón. Si, esa que sale los domingos, y que también se publica semanalmente. Y si tienen la fortuna de conocer varios idiomas y lenguas, que oigan varias televisiones internacionales, y lean noticias en otras lenguas. Ayudémonos a pensar por nosotros mismos. Generemos nosotros opinión, y no solo la mono-opinión del periódico ‘x’ o la radio ‘y’, o la televisión ‘z’.
No existe una verdad. Existen infinidad de realidades. No hay una única manera de hacer las cosas. Existen tantas como decisiones estemos convencidos de llevar a cabo.
Saludos desde Xàbia,
Ahora bien, y siguiendo el instinto y los recuerdos, abriendo los oídos, y escrutando en la memoria, ¿qué es lo que influye en la opción del voto, o en la valoración que de los partidos y sus líderes tienen los ciudadanos, cuando se acercan a las urnas?
Ese momento frío o cálido de echar en la urna el voto (no en saco roto), de dejarse llevar por la tendencia de la mayoría, del voto útil, de la rebelión contra los gobernantes, o de asunción de la capitan

Siempre he mantenido que todos los ciudadanos con derecho a voto, deberían ejercerlo, aunque fuese en blanco. El voto en blanco, pasa a ser una opción y un mensaje, cuando de facto se rechaza la política seguida por nuestros gobernantes, sean los del Estado, los de la Comunidad Autónoma, las Europeas (junio 2009), o las Locales. Así podríamos relativizar la famosa ‘representación’ que algunos se subrogan para sí, amordazando la voz de alrededor de entre un 35 a 45 % de la población mayor de edad.
En procesos electorales anteriores, se movilizó la ciudadanía, y cayeron muchos pronósticos. Hoy la situación económica es muy delicada para las familias. Y eso implica una media de 2 a 3 votos, por hogar. Votos que pueden ser de soporte y apoyo a las políticas seguidas, o de rechazo a quienes han decidido por ellos (o contra ellos), durante unos años.
La ‘Democracia’ tiene estas cosas. Son el colmo de la temporalidad y de la flexibilidad en el empleo. Si no lo haces bien, o no nos gustas, pues …. ¡puerta! . Que de lo malo, lo menos malo; pues veremos cuantos votos en blanco se pronuncian.
Personalmente, les pediría a los votantes, que leyesen un poco más y com

No existe una verdad. Existen infinidad de realidades. No hay una única manera de hacer las cosas. Existen tantas como decisiones estemos convencidos de llevar a cabo.
Saludos desde Xàbia,