
¿Es posible acercarse a la solución participando en la tan manida reunión del G-20?
Pues entonces, España debe de participar.
¿Será el Delfos de Occidente?
Probablemente, no. Más bien el inicio de un viaje a Ítaca.
Probablemente, no. Más bien el inicio de un viaje a Ítaca.
O tal vez sea parte de ese camino, que Serrat, cantando a Machado, nos decía que no se ha de volver a pisar.
Muchos hablan de un punto de inflexión en las relaciones internacionales. Otros, auguran un big-bang del capitalismo.
Otros más, verán resurgir a Ícaro de sus cenizas, después que vimos derretir sus alas. (con crisis aeronáuticas incluidas).
Menos mal que pasamos ya al Tercer Milenio, porque si no, los agoreros y catastrofistas, estarían haciendo su agosto, pasando el cepillo televisivo.
La cita de Washington, no es más que un seminario, para poner en escena la teatralidad del esfuerzo común por sobreponerse a la crisis. Pero claro. La televisión hace hoy en día que lo que no aparezca en ella, ¡no exista!.
Triste conclusión. Seguramente, deberían dimitir en bloque los consejos de administración y/o ejecutivas de más de un Organismo Internacional. Por ineficiencia. Por dejadez. Por APALANCAMIENTO. Pero no el financiero, sino el de sus posaderas sobre sillones confortables de piel.
¿Volatilidad? La de los dealers, y brokers cambiando activos, como si estuvieran jugando al “Risk”.
¿Y las clases medias, que son las que están pagando este desaguisado con sus impuestos, devaluando sus ahorros, y enfrentándose a un verdaderamente incierto futuro? Porque para estos el entorno turbulento, si es de verdad, un sofisma por descubrir.
Salud compañeros …
Muchos hablan de un punto de inflexión en las relaciones internacionales. Otros, auguran un big-bang del capitalismo.
Otros más, verán resurgir a Ícaro de sus cenizas, después que vimos derretir sus alas. (con crisis aeronáuticas incluidas).
Menos mal que pasamos ya al Tercer Milenio, porque si no, los agoreros y catastrofistas, estarían haciendo su agosto, pasando el cepillo televisivo.
La cita de Washington, no es más que un seminario, para poner en escena la teatralidad del esfuerzo común por sobreponerse a la crisis. Pero claro. La televisión hace hoy en día que lo que no aparezca en ella, ¡no exista!.
Triste conclusión. Seguramente, deberían dimitir en bloque los consejos de administración y/o ejecutivas de más de un Organismo Internacional. Por ineficiencia. Por dejadez. Por APALANCAMIENTO. Pero no el financiero, sino el de sus posaderas sobre sillones confortables de piel.
¿Volatilidad? La de los dealers, y brokers cambiando activos, como si estuvieran jugando al “Risk”.
¿Y las clases medias, que son las que están pagando este desaguisado con sus impuestos, devaluando sus ahorros, y enfrentándose a un verdaderamente incierto futuro? Porque para estos el entorno turbulento, si es de verdad, un sofisma por descubrir.
Salud compañeros …
Un abrazo de un clase media trabajadora.