
Así titulaba una serie de humor que nos acercaba a las particularidades de los pueblos y gentes europeas, desde una perspectiva lúdica, del viajero embutacado en un autocar.
Ya se sabe que los ‘tours’ en paquete cerrado, y más si es en autocar, son como son.
Tele-dirigidos, apresurados, vertiginosos, y con poca intensidad en los
momentos, dado lo fugaz de su trayecto. Muchos lugares en poco tiempo.
Europa parece haber estado viajando en uno de estos ‘tours’, o al menos nuestros representantes europeos. Algunos de Europa, solo conocen los descuentos en los billetes de las líneas aéreas, y el teléfono de algún conductor de vehículos de alquiler, que les hace el servicio, del aeropuerto al apartamento, y/o al Parlamento.
Bajar, lo que se dice bajar del autocar; pocos lo han hecho. Si lo hicieran con mayor asiduidad, habrían visto que el nivel de vida, o de protección social, o de los salarios, no es el mismo, ni de lejos en las diferentes ciudades y regiones que configuran nuestra ‘casa común’.
Sólo los precios de referencia en los productos de consumo, son los mismos en todos los territorios.

Y emulando otro programa, más actual de la televisión, … ¿Qué tal si durante ’21 días’, vivieran como un mil
eurista español? Pero en Francia, o en Holanda, o en Italia. O simplemente, siéntense a charlar con algún ‘erasmus’, que ha sobrevivido en alguna universidad de alguna ciudad europea, lejos de la familia, pero gracias a ella. Porque si hubiera tenido que vivir de la ayuda pública, nos vuelven tod@s sílfides, u ‘okupas’.
Tal vez sea una cuestión generacional, y la mía está a caballo entre el antiguo y el nuevo ‘testamento’. Ha muerto el rey ¡viva el rey!... y yo ‘republicano’ jod…..
El modelo Federal, no es la panacea, pero es probablemente el menos malo de los sistemas conocidos. Y si dejamos los falsos patriotismos, chovinismos, y miopías ideológicas y políticas, apartados de cualquier tentación, lejos de nuestros pensamientos; tal vez, sólo tal vez, avistemos un pequeño claro en el bosque europeo. Y así construir allí nuestra ‘casa común’. Sin barreras, pero con cobijos. Sin cerraduras, pero con seguridad. Con respeto y sin miedos a ser más y mejores.
Aprender a vivir y ser políticos, desde una perspectiva global, y
singular a la vez. Un danés cocinando una paella, con un valenciano que bebe cerveza danesa. ¿Lo entienden? No somos tan distintos, como algunos se empeñan en hacer creer.

Europa parece haber estado viajando en uno de estos ‘tours’, o al menos nuestros representantes europeos. Algunos de Europa, solo conocen los descuentos en los billetes de las líneas aéreas, y el teléfono de algún conductor de vehículos de alquiler, que les hace el servicio, del aeropuerto al apartamento, y/o al Parlamento.
Bajar, lo que se dice bajar del autocar; pocos lo han hecho. Si lo hicieran con mayor asiduidad, habrían visto que el nivel de vida, o de protección social, o de los salarios, no es el mismo, ni de lejos en las diferentes ciudades y regiones que configuran nuestra ‘casa común’.
Sólo los precios de referencia en los productos de consumo, son los mismos en todos los territorios.

Y emulando otro programa, más actual de la televisión, … ¿Qué tal si durante ’21 días’, vivieran como un mil

Tal vez sea una cuestión generacional, y la mía está a caballo entre el antiguo y el nuevo ‘testamento’. Ha muerto el rey ¡viva el rey!... y yo ‘republicano’ jod…..
El modelo Federal, no es la panacea, pero es probablemente el menos malo de los sistemas conocidos. Y si dejamos los falsos patriotismos, chovinismos, y miopías ideológicas y políticas, apartados de cualquier tentación, lejos de nuestros pensamientos; tal vez, sólo tal vez, avistemos un pequeño claro en el bosque europeo. Y así construir allí nuestra ‘casa común’. Sin barreras, pero con cobijos. Sin cerraduras, pero con seguridad. Con respeto y sin miedos a ser más y mejores.

