(insertat en: http://www.elcuadernodepepeblanco.com/?p=56&cpage=1#comment-1332) Como cada fin de año, ¡los mejores deseos para el año que
empieza!
Y de corazón y puño, que lo deseo a tod@s, sin distinción.
El redactar una ley, no implica que a partir de su entrada en vigor, todo sea perfecto. Nuestra Constitución es la menos imperfecta de las constituciones posibles, pero hacía falta poner blanco sobre negro, de tejer un texto, un espacio donde desarrollarse y crecer como ciudadanos.
La ley sobre la economía sostenible, no deja de ser un texto. Posiblemente imperfecto, pero un texto al menos sobre el que dibujar los trazos, de nuestra recuperación, y de nuestro
reencuentro con otra forma de vivir, y/o entender el mundo. De la fecha o el momento en que en el futuro se
señale como punto de inflexión, tampoco me preocupa demasiado. (El capitalismo existía antes y después del ‘viernes negro de 1929’, y de momento, sólo le hemos cambiado el nombre, llamando eufemísticamente países ‘emergentes’ a aquellos que toman el relevo del ‘consumismo’. (no se conoce otra forma hasta el momento de crecer).
Por desgracia, como bien has expuesto, es muy difícil compartir por la mayoría de la población la conciencia del cambio inminente que nos puede volcar en crisis alimentarias (en países lejanos), en periodos de sequía y/o inundaciones (en otros países más, que en el propio); luego, cuando este ‘chernobil’ desplace sus efectos sobre nosotr@s, buscaremos vacunas, buscaremos la fuente de la eterna juventud, o
la piedra filosofal, pero todo será en vano. No existen entelequias, no existen ‘merlines’. Somos nosotr@s mirándonos al espejo. Somos nosotr@s mirando a través del cristal cómo todo cambia, como ya no nos podemos bañar en nuestros ríos, cómo nos el sol nos produce melanomas, cómo cada año, los bancos de medusas inundan nuestras playas, cómo los problemas de asma y respiratorios, o las alergias se multiplican.
Si importante es dejar fumar, más importante es no iniciarse en este hábito. No se trata de reducirlo, el fin, es eliminarlo. Y si nos es imposible, al menos minimizar sus nocivos efectos.
La chimenea del humo radioactivo, o la lluvia ácida, o la gripe Z, o el cáncer X, o la contaminación Y, ya está entre nosotros. Y no se trata de imágenes de hambrunas típicas en Televisión por Navidad. Es desde nuestra ventana, desde donde lo vemos.
El mañana ya está aquí, decía un eslogan … y es verdad. ¡Ya está aquí!.

Bon Nadal! I Prosper Any Nou! A tots i totes.

Y de corazón y puño, que lo deseo a tod@s, sin distinción.
El redactar una ley, no implica que a partir de su entrada en vigor, todo sea perfecto. Nuestra Constitución es la menos imperfecta de las constituciones posibles, pero hacía falta poner blanco sobre negro, de tejer un texto, un espacio donde desarrollarse y crecer como ciudadanos.
La ley sobre la economía sostenible, no deja de ser un texto. Posiblemente imperfecto, pero un texto al menos sobre el que dibujar los trazos, de nuestra recuperación, y de nuestro


Por desgracia, como bien has expuesto, es muy difícil compartir por la mayoría de la población la conciencia del cambio inminente que nos puede volcar en crisis alimentarias (en países lejanos), en periodos de sequía y/o inundaciones (en otros países más, que en el propio); luego, cuando este ‘chernobil’ desplace sus efectos sobre nosotr@s, buscaremos vacunas, buscaremos la fuente de la eterna juventud, o

Si importante es dejar fumar, más importante es no iniciarse en este hábito. No se trata de reducirlo, el fin, es eliminarlo. Y si nos es imposible, al menos minimizar sus nocivos efectos.
La chimenea del humo radioactivo, o la lluvia ácida, o la gripe Z, o el cáncer X, o la contaminación Y, ya está entre nosotros. Y no se trata de imágenes de hambrunas típicas en Televisión por Navidad. Es desde nuestra ventana, desde donde lo vemos.
El mañana ya está aquí, decía un eslogan … y es verdad. ¡Ya está aquí!.
Bon Nadal! I Prosper Any Nou! A tots i totes.