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sábado, 5 de diciembre de 2009

Cartas a Jordi: “Otro Estatut fue posible".

(insertat en: http://blog.jordisevilla.org/2009-11-30/otro-estatut-fue-posible-publicado-en-publico/)
Bona nit, Jordi,
Leyendo tu artículo me viene a la mente el verbo ‘procrastinar’, que últimamente viene de manera recurrente a mis oídos por diversos medios.
Da la sensación que el ‘alto tribunal’ ante el vaivén de los medios respecto al Estatut, ha optado por las de Villadiego, y ha convertido en pretérito, lo que se suponía que se conjugaba en futuro.
El TC ha procrastinado. Ha dilatado y llevado hasta el infinito, su responsabilidad de dictaminar. Y no hay que recordar la famosa frase de “la justicia, si es lenta, no es justicia”. Parece que el Tribunal ha marinado su situación con la generalizada en los juzgados de todo el país. O faltan medios, o faltan inversiones, o falta personal, o falta que falte lo que sea. Al final de la corrida, se amontonan los expedientes, crecen las montañas de papeles, y existe el peligro de avalancha sobre secretarios y oficiales de justicia.
Desde Madrid no se entiende, ni se entenderá jamás que otro país es posible, sencillamente, porque su visión está sesgada, y su realidad socio-económica es diferente a las de los territorios costeros, que comulgan y aman en su propio idioma. Y en estas ¿demostraciones? de amor entre las diferentes zonas de la península, se empeñan algunos en tirar del faldón mal entendido de la Constitución, para justificar límites, recortes, y dietas a la capacidad de crecer de algunos de los pueblos que conformamos el Estado español.
Si en vez de ver como tóxicos y nocivos, tuvieran la delicadeza de verlos como riqueza, y salpimentaran con esta variedad de puntos de vista y de criterios cualquier decisión que pueda afectar al estado; seguramente mejoraría considerablemente nuestra posición en Europa y en el mundo.
En muchísimos campos, les guste o no a quien sea, los catalanes, o los vascos, entre otros, van a años luz de otros territorios (formación, ciencia, industria, know-how, tecnología, sociedad civil desarrollada, …) y no es de justicia coartar y censurar sus capacidades, que bien dirigidas, pueden beneficiarnos a tod@s.
¿Recuerdan cómo se justifican fichajes en equipos, empresas, o clubes? Si, se hacen para que ayuden a relanzar al equipo, y aporten savia nueva. Entonces, ¿Porqué hay quien se empeña en poner vallas al campo de la ciencia, de la tecnología, al futuro, que viven y sueñan, … a años luz del resto?
Pierdan sus señorías, y sus usías el miedo, que los miedos son internos.
Un saludo desde la periferia (Xàbia / Jávea)
Y un abrazo a tod@s.

viernes, 28 de agosto de 2009

Cartas a Jordi: "Discusiones catalinas o el Estatut interminable."

Las fronteras son temporales. No son más que líneas trazadas sobre papel, al gusto del dibujante de turno, en la época histórica correspondiente.
A algunos el ‘divorcio’ les parece una gran tragedia. A otros, nos parece una gran tragedia vivir toda la vida (o hasta que se arrebate ésta), bajo la amenaza o el desamor, ‘in secula seculorum’.
L@s hij@s crecen, se emancipan, y viven su propia vida, pero no por ello rompen sus lazos con la familia y l@s amig@s.
El que un grupo más o menos numeroso de personas acuerden unas normas de convivencia, a través de las cuales regular sus relaciones, y éstas con las de los demás, no puede, ni debe ser objeto de discordia o polémica.
Luxemburgo es miembro nato de la UE, y sin embargo, es menor en población y superficie al municipio de Barcelona. ¿Alguien cuestiona su soberanía? ¿Alguien cuestiona su pertenencia en igualdad de derechos a la Unión Europea?
La comunidad internacional, puede o no plantearse ponderar el peso de cada Estado-nación, en la balanza de sus gobiernos respectivos. Pero nadie puede deslegitimar el ‘status anterior’, o el ‘status posterior’, si el cambio de criterio, o ratios, han sido legítima y democráticamente acordados.
¿Todavía existe alguien que se rasga sus vestiduras porque un grupo social, cultural y político, tenga una norma de regulación de su convivencia y actividad y funcionamiento respetuoso con cualquier individuo, aunque desde un prisma sensiblemente diferente?
¿Todavía hay ciudadan@s que no distingan a un estadounidense de New York, de un tejano de Huston, o de Ohio, respecto a uno de Pensilvania? Cada estado tiene sus propias regulaciones en temas tan peliagudos, como por ejemplo, la pena de muerte. ¿Les parece poca responsabilidad poder decidir sobre la vida de las personas?
¿Hipocresía? Tal vez. ¿Demonios internos? Quizás. ¿Réditos políticos? Puede ser. ¿Jugar al despiste, para distraer la atención sobre otros temas que les afectan? Podría ser.
Hace más o menos, unos 25 años, planteé una pregunta a los señores Calvo y Badía, después de oír una conferencia de tintes un tanto soberanistas y antifederalistas. Después de su discurso reivindicativo sobre Gibraltar, les planteé, que qué sucedería en iguales términos a los expuestos por ellos, respecto a Ceuta, Melilla, o incluso Canarias. Y es que tanto tocar los mimbres a los catalanes y a los vascos, si que me tocaron la moral. Ni que decir que se ‘noquearon’.
¿Dónde debemos poner el antes y el después? ¿En que momento de la historia se miran cada uno de los tertulianos?
Dejen de mirar al pasado, y vivan el presente de la relación, sin condicionar el futuro; porque éste no es de ellos, ni nuestro, sino de quienes lo vivan, y en el momento que lo viva. Como el hijo que abandona el hogar, para fundar otro. Dejemos abierta las puertas para mantener la relación, y que el tránsito pueda ser de ida y vuelta. Sin límites. Sin fronteras.