(insertat en: http://blog.jordisevilla.org/2009-01-18/lecciones-marginales-de-esta-crisis-ii-2/) Ciertamente, mi muy admirado compañero, la solución no está en el cielo, como dice la canción, sino en nosotros mismos. No podemos, ni debemos esperar un salvador ajeno; sino que debemos adoptar individual y colectivamente, los retos del conocimiento, del trabajo bien hecho, de la responsabilidad en nuestros comportamientos.
Desde siempre, he pensado que no podemos exigir a los demás, lo que no nos exigimos a nosotros mismos ( y a veces, ni eso).
¿Qué es un montón de piedras cuadradas?
Si están al tun tun, son obstáculos.
Si están alineadas, y geométrica y estratégicamente colocadas, pueden ser una
fortaleza.
Hoy por hoy, hacen falta ingenieros y arquitectos que diseñen, y planteen alternativas en la construcción del mecanismo financiero internacional. Pero también hacen falta peones, oficiales, y delineantes, que apliquen en el detalle, las normas emanadas del ‘staff’ técnico, y del ‘staff’ directivo.
Los supervisores, comprobarán que se respetan las normas de medio-ambiente, de planificación, de reglamentación. Este supervisor, podrá ser propio de la empresa o ente; pero también exógeno, que vele por la legalidad y el orden pactado.
A partir de estas reglas, todo dependerá de la eficiencia de todos y cada uno en sus responsabilidades, para avanzar más o menos rápido. Para desarrollarnos con mayor o menor confianza, con mayor o menor garantía.
La pertenencia a un grupo más amplio, con defensas comunes, son el primer paso (U.E. , euro). Pero además se precisa de equipos de intervención y dirección muchos más hábiles y efectivos.
La a veces, mojigatería de algunos países, y la desconfianza a diluirse entre la multitud de europeos, han frenado el proceso de integración europea, de la que tenemos un próximo encuentro decisivo, el mes de junio próximo (Elecciones al Parlamento Europeo). Esta ser
á también una cita, y un punto de inflexión trascendental, para dar un empuje decisivo a la situación de los países que integramos la Unión.
Queda el deseo, de que nuestros representantes, sean lo mejores posibles, y no sólo, un lugar donde acomodar las ‘chinas’, y trastos viejos o incómodos, para las gobernanzas domésticas.
Un fuerte abrazo, desde Xàbia,
Desde siempre, he pensado que no podemos exigir a los demás, lo que no nos exigimos a nosotros mismos ( y a veces, ni eso).
Si están al tun tun, son obstáculos.
Si están alineadas, y geométrica y estratégicamente colocadas, pueden ser una
Hoy por hoy, hacen falta ingenieros y arquitectos que diseñen, y planteen alternativas en la construcción del mecanismo financiero internacional. Pero también hacen falta peones, oficiales, y delineantes, que apliquen en el detalle, las normas emanadas del ‘staff’ técnico, y del ‘staff’ directivo.
Los supervisores, comprobarán que se respetan las normas de medio-ambiente, de planificación, de reglamentación. Este supervisor, podrá ser propio de la empresa o ente; pero también exógeno, que vele por la legalidad y el orden pactado.
A partir de estas reglas, todo dependerá de la eficiencia de todos y cada uno en sus responsabilidades, para avanzar más o menos rápido. Para desarrollarnos con mayor o menor confianza, con mayor o menor garantía.
La pertenencia a un grupo más amplio, con defensas comunes, son el primer paso (U.E. , euro). Pero además se precisa de equipos de intervención y dirección muchos más hábiles y efectivos.
La a veces, mojigatería de algunos países, y la desconfianza a diluirse entre la multitud de europeos, han frenado el proceso de integración europea, de la que tenemos un próximo encuentro decisivo, el mes de junio próximo (Elecciones al Parlamento Europeo). Esta ser
Queda el deseo, de que nuestros representantes, sean lo mejores posibles, y no sólo, un lugar donde acomodar las ‘chinas’, y trastos viejos o incómodos, para las gobernanzas domésticas.
Un fuerte abrazo, desde Xàbia,